#3: Cuando tus clics son el rastro de una promesa incumplida (y otras verdades incómodas sobre tus métricas)
Si no disfrutas leer métricas, tranqui, no eres el único... pero los clics confiesan algo que tu estrategia oculta.
Si no disfrutas leer métricas, tranqui, no eres el único... pero los clics confiesan algo que tu estrategia oculta.
Estamos tan acostumbrados a que el contenido sea infinito que dejamos de leer para empezar a sobrevivir al flujo. Pero hay un lugar que se resiste a esta lógica: la bandeja de entrada.

Tu asunto de mail me está gritando (y no tengo ganas de escucharte).
Abrir mi bandeja de entrada hoy se siente como caminar por una calle llena de gente que me quiere vender algo. Todos gritan. Todos usan emojis de fueguitos y todos parecen estar en una urgencia constante: "¡ÚLTIMA OPORTUNIDAD!", "TE ESTÁS PERDIENDO ESTO".